martes, 6 de noviembre de 2012

6.


Yo pretendía hablar de las personas, de sus sentimientos y de sus quehaceres; de la grandeza y la miseria de sus vidas.
Pero ocurrió que, en algún momento, en algún punto del choque de trenes entre mi ya olvidada infancia y mi larguísima adolescencia, comencé a sospechar que mis semejantes obedecían instrucciones impresas sobre un circuito integrado, inserto en alguno de sus muchos recovecos.
Sus sentimientos y pasiones dependían tanto de la calidad de sus piezas como de la versión de su sistema operativo y las aplicaciones instaladas en él.
No quedó más remedio que escribir cuentos sobre máquinas, androides aparentemente humanos, con historias también aparentemente humanas.
Al fin y al cabo era para lo que me habían programado.

Safe Creative #1211062636079

3 comentarios:

Víctor dijo...

Zas. Toma frase final. De vuelta y media. Abrazos, Fernando.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Coincido con Víctor. Frase final brillante y un perfume a Bradbury a lo largo de toda la pieza.

Abrazo.

Fernando Remitente. dijo...

Gracias, Víctor y Pedro. He leído poco a Bradbury pero siempre me ha flipado su ciencia ficción poética.