viernes, 19 de septiembre de 2008

Pretecnología.


El autómata no sólo analiza palabras. También procesa combinaciones infinitas extraídas del total de obras universales, y alcanza al teclado más de mil pulsaciones por minuto.
He aquí el escritor perfecto.
Lo nuevo asusta; el periodista descreído quiere saber cómo conectará con los sentimientos humanos. Cómo podrá, por ejemplo, hacernos llorar con una historia de amor.
Dejemos responder al autómata:
—El amor no es más que el conjunto de símbolos que remiten a él.

Safe Creative #0809190994133


1 comentario:

Exilio Voluntario dijo...

No importa cuántas combinaciones pueda llegar a procesar una máquina, por más sofisticada, perfeccionada y futurista que sea.

Nunca, jamás, nunca jamás llegará a poder enlazar, comprender y explicar ni la milésima parte de los signos y símbolos que al amor remiten.

No.. nunca.

Palabra de autómata.

Buenas tardes.