Ebrio de amor y otras sustancias, trepé a tu balcón por darte una sorpresa.
«Una vida sin romanticismo no merece la pena», solías decir, pero resbalé en el último momento.
Cuatro pisos de alarido antes de estrellarme contra el hormigón.
Convalecí, no se cuánto…. Convalecí hasta que el tiempo dejó de tener sentido.
Un día dijiste: «No podemos continuar así».
Habías encontrado a otro. Tal vez menos romántico. Aunque más entero.
lunes, 29 de diciembre de 2008
Romeo.
martes, 23 de diciembre de 2008
Última circular.
Fotografía: J.L. Becerro.
Siempre hay un loco que encara un bosque. A veces hacha en mano.
Puede que no sea un psicópata con gabardina, camisa de cuadros, y máscara de hockey. Quiero decir, que la locura no tiene por qué discurrir entre la agresividad y la violencia. Tal vez sea un loco soñador. Uno que modela troncos secos en madera y proyecta adornar el bosque con criaturas de cuento; duendes alegres que señalan tesoros, gnomos rellenos jugando al escondite, hadas bicéfalas desperezándose entre las ramas.
Lo que debemos preguntarnos, vecinos y ciudadanos, es cuál de estos tipos de loco es más peligroso.
Y, hacha en mano, obrar en consecuencia.
Y, hacha en mano, obrar en consecuencia.
martes, 16 de diciembre de 2008
Consejos del hombre que no quiso reinar para todos los nuevos aspirantes.

Suficiente esfuerzo hay que hacer para lograr ser rey de uno mismo como para que te coronen después en cualquier otra parte. Como para que se empeñen en que aceptes tierras, castillos y súbditos. Como para reunir una corte de intereses en torno a tu persona.
No.
Desconfía tanto de los nativos lisonjeros como de los nativos estúpidos, pues todos bailarán alrededor del fuego el día que toque asarte.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Lotería.
Sin duda el otro lado será más divertido, piensa, justo antes de apretar el gatillo, justo después de apartar mínima e inconscientemente el arma, no demasiado, suficiente para que la bala rebote en la reproducción de hojalata de «La última cena», corte por la mitad el ficus sin hojas, y haga estallar la pecera de aguas tropicales.
Nota el escozor y el manar de la sangre. Comprueba en el espejo que no es más que un rasguño. Se fija en el agujero de bala en la pared, el Cristo deforme, los peces sacudiéndose con desesperación.
Le sobreviene la risa.
No puede ser más divertido.
Apoya el cañón en la sien y vuelve a apretar el gatillo.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Verdades a Medias.
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Hitchcock relató a Truffaut la historia de un guionista que creía tener ideas geniales cada noche, pero que las olvidaba al levantarse cada mañana. Harto de dilapidar el caudal de su imaginación fértil, decide deja cuaderno y bolígrafo en la mesilla de noche, con tal de apuntar sus ideas antes de que se desvanezcan. A la mañana siguiente, esto es lo que ha anotado: «Chico conoce a chica».
Bien Hitchcock, bien Truffaut, bien ambos mienten.
Lo que había apuntado el guioninista era esto: Hitchcock relató a Truffaut…
martes, 2 de diciembre de 2008
Cuento.

Fue tu sonrisa pequeña como mi corazón y breve como mi compromiso. En el intervalo se cruzaron nuestros ojos como anuncios de una pasión inolvidable.
Cogí el cambio, dije adiós y marché.
Después siempre me he preguntado si me seguiste con la mirada o pasaste sin transición a tus quehaceres.
Es la más bonita de las relaciones que recuerdo.
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