martes, 2 de diciembre de 2008

Cuento.


Fue tu sonrisa pequeña como mi corazón y breve como mi compromiso. En el intervalo se cruzaron nuestros ojos como anuncios de una pasión inolvidable.
Cogí el cambio, dije adiós y marché.
Después siempre me he preguntado si me seguiste con la mirada o pasaste sin transición a tus quehaceres.
Es la más bonita de las relaciones que recuerdo.

Safe Creative #0812011712106


1 comentario:

Exilio Voluntario dijo...

Te fuiste sin mirar atrás.
Y yo no pude darte la vuelta...
Es la más fructífera de las relaciones que recuerdo.





Sabe una cosa, Don?? Si no le leo, me duele un punto incierto, difuso y cambiante en el costado izquierdo.

No tarde.