jueves, 14 de octubre de 2010

Barrio Sésamo.


Cambió mi vida: puso un trozo del Mar Caribe junto al televisor, y decoró el salón con muebles minimalistas calculados para espacios modernos y litografías de viejas actrices vestidas para matar.
Me sentí distinto. Aunque no forzosamente mejor.
No era actual ni bien cortado, ni tenía la cuarta parte de lo que hace falta para empezar a hablar de glamour.
A veces la pescaba mirándome igual que a mis viejos muebles, la lámpara rescatada de la basura, la mesa de la abuela y los pósters de mi equipo en la pared.
Por eso, aunque me pertenecía, no quise pelear por el piso.
No formaba parte de allí.
Como de aquí.

Safe Creative #1010147575919

Fotografía: William M. Vander Weyde.

3 comentarios:

Gin Hindew 110 dijo...

Buena decripcion, el peso tambien es adecuado, buen cuento aunquae se me hace que ultimamente los alargas bastante ¿o sera el tamaño de letra?

Propílogo dijo...

Es duro no aprobar la asignatura, pero es terrible que la asignatura no te apruebe.
Saludos

Pablo Gonz dijo...

Un placer habitar tus textos, Fernando. Tu voz está siempre ahí, resonando en tu prosa de manera única.
Abrazos,
PABLO GONZ