sábado, 9 de abril de 2011

Absoluto.

  
Cualquier otra cosa es mala, pero el orgullo que siente una buena madre por la belleza de su hija es bueno. Es una de esas ternuras que son inexorables y que son la piedra de toque de toda época y raza. Si hay otras cosas en su contra, hay que acabar con esas otras cosas. Si los terratenientes, las leyes y las ciencias están en su contra, habrá que acabar con los terratenientes, las leyes y las ciencias. Con el pelo rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización moderna. Porque una niña debe tener el pelo largo, debe tener el pelo limpio. Porque debe tener el pelo limpio, no debe tener un hogar sucio; porque no debe tener un hogar sucio, debe tener una madre libre y disponible; porque debe tener una madre libre, no debe tener un terrateniente usurero; porque no debe haber un terrateniente usurero, debe haber una redistribución de la propiedad; porque debe haber una distribución de la propiedad, debe haber una revolución. La pequeña golfilla del pelo rojo, a la que acabo de ver pasar junto a mi casa, no debe ser afeitada, ni lisiada, ni alterada; su pelo no debe ser cortado como el de un convicto; todos los reinos de la tierra deben ser mutilados y destrozados para servirle a ella. Ella es la imagen humana y sagrada; a su alrededor la trama social debe oscilar, romperse y caer; los pilares de la sociedad vacilarán y los tejados más antiguos caerán, pero no habrá de dañarse un pelo de su cabeza. 
Chesterton.
Fotografía: mydearDelilah

5 comentarios:

Sr.Silencio dijo...

Brutal. Mi admiración por ti crecía según iba leyendo, hasta que al final he llegado inevitablemente a la firma.
Igualmente, gracias por descubrírmelo.

Miguel Baquero dijo...

Los sabios griegos, reunidos en asamblea, consideraron que era justo y conveniente que los hombres se mataran y las naves se hundieran por la belleza de Elena de Troya

Pablo Gonz dijo...

Un texto inolvidable, Fernando. ¿Sabes de qué libro procede?
Abrazos,
PABLO GONZ

Fernando Sánchez Ortiz. dijo...

Hay textos que son más hechizos que textos, conjuros que de llegar a los ojos suficientes cambiarían el mundo. Creo que este es uno de ellos.

(No sé de qué libro procede, Pablo. Creo que lo encontré en alguno de esos panfletos revolucionarios.

Gracias por seguir pasando por aquí.

Calla Sr. Silencio dijo...

El texto es de Chesterton. Buscando en Google es fácil encontrarlo. Un saludo :)