miércoles, 31 de agosto de 2011

Para Escribir un Microrrelato II.


Compre una Máquina del Tiempo Fugaz*. Salte a través de la línea temporal. Apunte cuanto vea.
No olvide llevar una libreta consigo.

*Como todo el mundo sabrá, una Máquina del Tiempo Fugaz permite saltar a cualquier momento del pasado o el futuro, si bien el usuario sólo puede permanecer un minuto** en cada época.


**Esto se debe a que su inventor, Alfred Lister Wallace, fue también un gran pesimista. Carente de una Verdadera Normativa de Seguridad Para Viajes En El Tiempo, decidió restringir la duración de los saltos. Pretendía así minimizar los daños*** en caso de que el invento cayera en manos inadecuadas.


***Uno de sus más aventajados discípulos, Carl Clerck-Maxwell, abogó por lanzar una máquina que permitiera saltos más duraderos, si bien su devoción por el maestro era tal, que jamás osó construirla sin su permiso.
Famoso es el enfrentamiento que mantuvieron en el Congreso Espacio-Temporal de Basilea:
Clerck-Maxwell sostuvo con firmeza que la Máquina del Tiempo Fugaz era ya de uso común, sin que se hubieran producido daños en el tejido temporal, pero quedó mudo y boquiabierto cuando escuchó a responder a Lister Wallace:
—¿Cómo lo sabe?
Después de aquello, abandonó definitivamente su pretensión.


****Un microrrelato jamás se explica. Funciona o no funciona.
Ay del escritor que necesite de notas al pie para aclarar algún punto oscuro del cuento; demostrará no conocer las formas y técnicas de la microficción.
Este desconocimiento se revelará más profundo cuanto mayor sea la extensión de las notas al pie respecto al tamaño del texto

Safe Creative #1003025667103

7 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

¡Muy bueno! Lo he leído con una sonrisa de principio a fin.

Un saludo

Esteban Dublín dijo...

Ambas, las dos entregas digo, me han parecido una ironía particularmente adecuada en tiempos de la banalización del microrrelato. Abrazos.

Elysa dijo...

Muy buenas ambas entregas, todavía estoy intentando entender que es un microrrelato, pero con lo que estoy totalmente de acuerdo es: Un microrrelato jamás se explica. Funciona o no funciona. Ay del escritor que necesite de notas al pie para aclarar algún punto oscuro del cuento...

Besitos

Luisa Hurtado González dijo...

Genial, absolutamente.
E importantísimos las notas al pie de página.

No Comments dijo...

Totalmente de acuerdo, un micro no se explica, NUNCA.

Un saludo indio

César Socorro dijo...

Dice, pero se equivocan*, que segundas partes nunca fueron buenas.

* Al menos en el caso de esta serie de microrrelatos.**

** Para entender que es, y como se escribe, un microrrelato***, sirvase leerse estos dos ejemplos.

*** Lease **.

Fernando Remitente. dijo...

Me alegro de que os haya divertido, Pedro, Luisa, César.

Bueno, Esteban, el microrrelato es un género cada vez más popular. Cuanto más se populariza algo, más banalidades produce. Por otra parte, habitamos una época que banaliza desde la guerra hasta el amor... ¿cómo no van a ser banales sus formas de expresión?

Yo siempre he entendido, Elysa que un microrrelato es un cuento de mínima extensión que empieza mucho antes de la primera palabra y termina mucho después de la última.

Muchas gracias a todos.