sábado, 31 de diciembre de 2011

Víctima por omisión.


La Niña Zombi y el abogado de la tele fueron bastante felices.
En los juicios por asesinato, él siempre lograba el veredicto de inocencia alegando «Enajenación mental transitoria, principalmente debida al hambre».
Ella amplió su cartera con cientos de otros no muertos aquejados de la misma y transitoria enfermedad.
El abogado de la tele se creía muy listo, pero la Niña Zombi era un zombi:
Enajenación mental transitoria.
Principalmente debida al hambre.


*Al parecer, La Niña Zombi vuelve a visitarnos para despedir el año, tal y como hizo en Bella y en Linda.

Hay quien haciéndose eco de antiguas profecias asegura que el mundo acabará el 21 de diciembre de 2012. Yo me sitúo entre los que piensan que un asunto tan importante no debe decidirse sin el preceptivo Referendum, que espero se termine celebrando y en el que les animo a votar SÍ al Fin del Mundo.

Hasta entonces, procuren ser felices y, por lo que pueda pasar, echen el resto, no vaya a ser que el año que viene, para estas mismas fechas, no quede lugar sobre el que apoyar los pies.

5 comentarios:

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Por un año en el que podamos distinguir a los zombis y así evitar que nos gobiernen.

Un abrazo, Fernando.

Ha sido un placer haberte descubierto en este 2011.

Un abrazo.

Elysa dijo...

Bueno pues apoyo ese Referendum y mientras tanto te deseo ¡feliz año! si puede ser entero mejor que a medias...

Fernando Remitente. dijo...

Feliz año, Pedro, Elysa. Espero que sigamos viéndonos por aquí; al menos hasta el 21 de diciembre de 2012.

Yunuén Rodríguez dijo...

¡¿Transitoria!? ¿La zombilidad?

Como sea, yo voto SÍ al fin del mundo, lo único que quiero es estar muy apretada entre los brazos de mi amado, en un mirador desde donde contemplaremos apaciblemente el apocalipsis.

Fernando Remitente. dijo...

La zombilidad no, Yunuén: el hambre que lleva al asesinato es lo transitorio.

Apunto tu voto por el fin. Yo creo que seremos mayoría.

Un saludo.