jueves, 17 de mayo de 2012

Aviso a indignados.


Tom Mooney, militante activo del movimiento obrero de Estados Unidos, fundidor. Fue condenado a muerte bajo la falsa acusación de haber lanzado una bomba durante el desfile iniciado en San Francisco el 22 de julio de 1916. Bajo la presión de la inmmensa indignación que se apoderó de los trabajadores, el presidente Wilson se vio obligado a intervenir, y la pena a muerte fue conmutada por la de cadena perpetua. A pesar de haber demostrado su inocencia, Mooney permaneció en la cárcel y sólo fue puesto en libertad bajo la presidencia de Rooselvelt.

Tomado de 10 días que estremecieron al mundo, de John Reed.

3 comentarios:

Pablo Gonz dijo...

Cosas que hay que saber. Sigo atento a tus posts de tema social.
Un abrazo,
P

ROSANA dijo...

A ESTE PASO...CON ESTA GENTE...CUALQUIER COSA...

Fernando Remitente. dijo...

Bueno, Pabloeste post más que mío es de John Reed, el único ciudadano norteamericano enterrado en el Kremlin.

El poder siempre actúa igual frente a los mismos acontecimientos, Rosana. No estamos muy lejos de 1916 y, dentro de poco, no lo estaremos tampoco de 1930.

Salud.