El vizconde de Eza, un diputado monárquico y una
autoridad famosa en la agricultura, declaró que en 1934 unas 150000 familias de
campesinos carecían de lo más indispensable. Algunos pueblos tenían casi mil
hombres parados diez meses al año. Cuando el tal vizconde preguntó a un grupo de
aquellos hombres qué solución veían ellos al problema, estos contestaron:
“Dejarles que nos maten a la mitad”.
Gerard Brenan.
