martes, 25 de enero de 2011

Borrás.


Cierta vez un mago quiso meterla en una caja. Pero ella no era suficientemente pequeña o suficientemente flexible o suficientemente volátil y no entró.
Acabábamos de conocernos y pasé miedo. Temía que el mago la hiciera desaparecer en mis narices, que se desvaneciera cuando por fin la había encontrado.
Pero al final, ya digo, no cabía.
Ahora pienso que ojalá el mago lo hubiera conseguido. Así tendría en él a mi gran enemigo, y saltaría de una dimensión a otra en busca de mi amor, sorteando miles de obstáculos y enfrentándome a no menos peligros. Cuando por fin la encontrara nada podría separarnos, y nuestro amor sería puro y eterno como en los cuentos.
Dormimos frente a la tele y esperamos el día siguiente.

Safe Creative #1101258338668
Fotografía:  Nickolas Muray.

7 comentarios:

Elisa dijo...

Muy bueno el micro. Además, me encanta el título, por lo nostálgico.

No Comments dijo...

Fantástico final. Como que no quede la cosa, te golpea para dejarte k.o.
La rutina, que mala es, a veces (¿ o no?)
Muy bueno Fernando.

Un saludo indio

Arturo Valmonte dijo...

Es muy difícil vivir sin magia. Enhorabuena por el blog.

Saludos

Torcuato dijo...

Todos quisimos en algún momento ser héroes románticos.
Un abrazo, Fernando

Miguel Baquero dijo...

El amor eterno creo que acaba frente al televisor, que ese es su punto de llegada

Baizabal dijo...

Pobre, no sabía bien qué buscaba, quizá. Me gusta la paradoja.

Un abrazo

Fernando Remitente. dijo...

Le tengo mucho cariño a este micro: fue el primero que escribí, hace más años de los que soy capaz de recordar. Está ligeramente basado en una historia real.

Había una pequeña caja en el escenario. El mago pidió una voluntaria para demostrar que era imposible que un ser humano adulto cupiera y resaltar así la habilidad contorsionística de su ayudante, y fue ella la que se empeñó en entrar de mil maneras ante la desesperación del ilusionista.

No entro, claro. Ni tampoco llegó a existir entre nosotros la rutina. Sólo la velocidad y la demencia.

Muchas gracias a todos.